la Chamana

reflexiones

Antes de nada te quiero contar que esta semana vengo con ¡novedades! A partir de hoy además de leer, puedes escuchar ‘de mi puño y alma’. Puedes hacerlo desde aquí.

Kate Forsyth

C H A M A N A

La Chamana representa a la mujer madura, experimentada y consciente.

Las mujeres somos cíclicas y hay muchas metáforas para explicar las cuatro etapas del ciclo.

Primavera. verano. otoño e invierno es la más sencilla.

La Doncella (primavera) es el momento en el que el ciclo comienza, es soñadora y expansiva. La Doncella quiere descubrir, probar, es una motivada de la Vida. La que florece. Su energía es fresca, despierta, ligera.

Después damos paso a La Amante (verano), la que desea, siente y se descubre, vibra, se abre y florece. Es el fuego que danza. La plenitud. La creatividad en estado puro. La curiosidad y el atrevimiento. 

Pero luego llega La Chamana (otoño), la que observa desde dentro. La experimentada. la sabia. La que ve detrás de los velos. La que «sabe» sin pensar. La que “escucha” más allá de la voz, «siente» más allá de la piel y «ve» más allá de la mirada.
La Chamana me invita a cerrar los ojos y quedarme conmigo. Ella guarda, conoce el misterio de mi intuición. Si me detengo, si guardo silencio… ahí está.

Y finalmente llega La Anciana (invierno), la que suelta, la que entrega, la que muere sin temor. El descanso profundo. El reciclaje de todo lo que ya cumplió su ciclo en mí. Ella representa que morir es necesario para volver a vivir.

Estos cuatro arquetipos no están separados: todas me habitan. Incluso los hombres tienen estos cuatro arquetipos en su propia versión. En el caso de las mujeres, poniendo un poco de atención podemos sentir cómo en cada semana del ciclo una alza más la voz que las otras. Nos vamos sintiendo con más o menos vitalidad, creatividad, introspección o expansión.

Conocernos como mujeres cíclicas nos da mucho poder y nos facilita a la hora de organizarnos el mes y la Vida. Es labor de cada una irse regulando y respetando para que todo sea lo más orgánico posible.

Y dicho esto, este mes exploramos el arquetipo de la Chamana. Como hemos visto simboliza a la mujer madura, experimentada y conocedora. 

Esta madurez no se define únicamente por la edad, sino por el conocimiento de si misma. Ella conoce sus luces y sus sombras y respeta sus espacios y sus tiempos. Sabe ver más allá de lo que piensa, siente y actúa en coherencia.

No busca, ni necesita la aprobación de nadie porque ella se aprueba a si misma. Esto que puede parecer fácil, no siempre lo es. Aprobarme cuando todo va bien puede resultar sencillo, pero también tengo que hacerlo cuando me equivoco, entendiendo que cada error forma parte del proceso y de aprendizaje.

Tampoco necesita la valoración externa porque ya se valora por Ser. Esto no significa que esté por encima ni por debajo de ninguna otra persona, cada una de nosotras tenemos una luz que brilla y alumbra en un aspecto único.

Conoce sus fortalezas y sus debilidades y no esconde ni unas, ni otras. Todo forma parte y todo es igual de relevante. 

Jennifer Parks

Sabe que su realidad es su realidad y que cada cuál tiene la suya. La realidad de cada persona muestra aquello que en ese momento tiene que ver para poder responsabilizarse y tomar las acciones que le lleven hacia donde quiere estar.

La Chamana tampoco juzga, por todo lo mencionado anteriormente. Y esto también le otorga una mirada amorosa y comprensiva hacia si misma y hacia los demás. Es desde ese lugar que puede acompañar a otras personas en su camino de Vida. Permitiendo y dejando espacio para su propio desarrollo y aprendizaje.

La Chamana no teme a nada, ni siquiera a la muerte. Es conocedora de los ciclos de la Vida y se entrega con confianza al lugar que ocupa en el Universo de forma tangible y/o intangible.

Todas tenemos una Chamana en nuestro interior, incluso en la infancia. Darle voz y reconocimiento depende únicamente de mi. Cuanto más espacio le otorgue más podrá crecer.

Paulina Nachman

Y para cerrar te dejo algunas preguntas para que reflexiones como lo haría tu Chamana interna:

  • ¿Con qué fase del ciclo me siento más identificada en este momento del mes? ¿y de la Vida?
  • ¿Cómo puedo beneficiarme de este momento teniendo las respuestas anteriores?
  • ¿Con qué debo tener más cuidado para no alejarme de mi centro?
  • ¿Cuál es mi gran fortaleza? ¿cuál es mi gran debilidad en este momento?

Cultivar la sabiduría femenina es volver a respetar nuestro ritmo. A creer en nuestro cuerpo.
Confiar en lo que sentimos aunque no tenga palabras aún.

Yo estoy entrando en mi otoño. En escucha. 
Y ahí, en ese espacio que antes me daba miedo, encuentro una paz que también me estaba buscando.

Te abrazo ahí donde estés, en la estación que hoy eres.
Con la certeza de que es perfecta.

Con todo mi amor.

De mi puño y alma.