

desconocido
T U H O G A R E S T Á E N T I
Este mes lo dedico al arquetipo de ‘La Guardiana‘
Ella simboliza a la madre protectora y nos ofrece varios aspectos de nosotras mismas que podemos explorar y revisar.
Esta semana revisamos un aspecto que este arquetipo nos recuerda, la importancia de la protección y los límites.
Muchas veces tiendo a ver estos temas como algo violento, duro, pero en realidad contienen mucha ternura y compasión.
Creo que a las mujeres nos cuestan mucho estas dos cuestiones hacia nosotras mismas por dos motivos:
- Somos cuidadoras por naturaleza y nos cuesta cuidarnos.
- Los límites vienen desde una energía masculina y generalmente también pecamos de no tener esta parte equilibrada.
Hoy siento que durante mucho tiempo no he sabido protegerme. Siempre he sido muy complaciente por miedo al conflicto. Se puede decir que soy una persona ‘fácil’, me adapto con naturalidad, suelo tener una mirada abierta y de aprendizaje y esto me ha llevado a situaciones incómodas y a lugares que habría preferido ahorrarme.
Hoy entiendo que protegerme y poner límites es un acto de amor y que no supone una ofensa hacia nadie. De hecho, no ponerlos sí es una ofensa hacia mi.
Cierto es que conocerme no ha sido fácil, porque estaba debajo de muchas capas, escondida para no molestar, haciendo lo que se esperaba de mi, evitando cualquier discusión que pudiera ocasionar.
Esa forma de estar en la Vida pasa una factura cara a medio y largo plazo. Poco a poco voy dejando que se vayan comiendo mi pastel a bocados pequeñitos y después de un rato solo quedan las migajas.
Poner límites, saber qué sí y qué no, dónde sí y dónde no, cuándo, con quién.
Cuidar mi energía, conocer mis ritmos, mis gustos, mis debilidades.
La Guardiana es la que ‘guarda’ la que vela y cuida el calor del hogar. Ella me conecta con el valor del equilibrio para que el fuego no se apague, ni lo incendie todo. Abrir el corazón sin perderme en los demás, cuidar sin dejar de cuidarme y acompañar sin perder mi presencia.
Con la llegada del otoño y la creciente oscuridad La Guardiana nos llama a volver a las raíces y al hogar. El hogar que habita en mi, el hogar que habito.
Siento que durante el verano me lleno de planes, de compañías, de viajes, de salidas y al terminar la estación, aquí dentro, queda el ruido sordo de después de una fiesta y mucho desorden. Así me siento yo.
Ya lo vemos en la naturaleza, es momento de quedarnos con lo imprescindible.
Así que empiezo a ordenarme por dentro, a colocar cada cosa en su lugar y a revisar y hacer limpieza. También es un momento genial para hacer algún detox. Otoño es el momento de optimizar los recursos que voy a necesitar para atravesar el duro invierno.
Así empiezo a respirar mejor en este hogar mío, vuelvo a sentir ligereza, orden y paz en mi interior.
Esto me ayuda a enraizarme, me ayuda a estabilizarme. Aquí es donde llega el momento de observar y ver cuáles serán los límites que me protejan.
Los límites que van a permitir que mi hogar esté bien anclado. Tener claros mis valores y colocarlos como paredes maestras.
Poner límites es un acto de amor hacia mi misma. Cualquier acto de amor hacia misma es también un acto de amor hacia los demás. Porque solo si soy capaz de escucharme y respetarme a mi misma podré hacerlo hacia los demás.
Para ir finalizando te quiero contar algo que para mi ha marcado una gran diferencia. Muchas veces hacemos las cosas porque ‘las tenemos’ que hacer. Yo siento que cuando hago las cosas desde ese lugar se despierta en mi una vocecita de queja.

Román Barabakh
Hoy reviso si realmente es un ‘tener’ o un ‘querer’. Sí, en algunas ocasiones son cosas que, bueno, quizá no es lo que más me apetece, pero quiero estar o quiero hacer. Para revisar esto puedes preguntarte el para qué lo haces y desde la respuesta verás si es un tener o un querer.
Te pongo un ejemplo concreto:
Mi hija se tiene que ir de viaje y tiene que salir muy pronto de casa y coger un autobús para ir a la estación y desde ahí ir a Atocha a coger su tren.
Puedo pensar que ‘tengo que’ llevarla a Atocha para ahorrarle casi dos horas de transporte público o puedo decidir ‘que quiero’ llevarla. Incluso puedo decidir que prefiero quedarme en la cama.Sea lo que sea lo que elija voy a tratar de hacerlo desde el amor, hacia mi y hacia ella para que la voz que me acompañe sea amorosa y compasiva.
Te dejo aquí un puñado de preguntas que te pueden ayudar a conocer los límites que te están faltando y/o a reconocer los que ya forman parte de tu hogar.

Carin Compaan
- ¿Qué necesito hacer hoy para sentirme segura y en calma?
- ¿Qué parte de mí necesita más cuidado y atención ahora mismo?
- ¿Cómo puedo comunicar mis límites desde la calma y el amor?
- ¿Qué comportamientos o rutinas puedo incorporar para protegerme día a día?
- ¿Qué estoy deseando decir y aún no me permito?
- ¿Cómo puedo recordarme cada día que mi casa soy yo?
Habitarme y sentirme hogar es una decisión diaria.
Elegir protegerme, poner límites y sostenerme con amor es un compromiso conmigo misma.
Hoy elijo hacer de mi el lugar más seguro en el que habitar.
Con todo mi amor
Desde mi puño y alma
Me haría muy feliz saber cómo te llega esta carta. Si quieres compartir tus pensamientos o reflexiones estaré encantada de leerte 🤗